masculinización facial

Masculinización facial

¿A qué se le llama masculinización facial?

La masculinización facial es un conjunto de procedimientos, generalmente no quirúrgicos cuyo fin es resaltar y definir los rasgos faciales en los hombres. La masculinización facial sin cirugía, es por tanto un engranaje perfecto de tratamientos para algunos varones que tienen cierto grado de insatisfacción con la forma de sus rasgos faciales, potenciando la masculinidad de los mismos. Siempre se debe tener en cuenta, que no se debe perder la naturalidad del rostro del paciente, pero alcanzando los objetivos pautados.

Además de tratar los rasgos masculinos, la piel del hombre también sufre las consecuencias del paso del tiempo y como ocurre con la piel de las mujeres puede presentar flacidez y arrugas. La medicina estética está dotada de grandes habilidades para individualizar cada procedimiento, por lo que el especialista que realiza la técnica de masculinización facial tiene que conocer profundamente al paciente y tener experiencia en el tratamiento con varones para lograr los resultados de la forma más óptima.

¿Cuáles son los principales rasgos a tratar en la masculinización facial?

Los rasgos faciales masculinos que se relacionan íntimamente a un rostro varonil, presenta líneas rectas y ángulos marcados. Suelen presentar:

  • Mentón proyectado y cuadrado
  • Mandíbula bien definida y cuadrada aun vista de frente
  • Frente amplia
  • Cejas horizontales
  • Ángulo de mandíbula de 90º (vista de perfil)
  • Pómulos marcados
  • Nariz ancha y recta

Teniendo en cuenta estos factores, ¿cómo conseguir resultados estéticos y naturales en masculinización facial?

Se deben tener en cuenta los siguientes factores a la hora de trabajar la masculinización facial:

  1. Conocer las particularidades del paciente y del rostro masculino

Lo que se debe tener en cuenta en este caso, es cómo evolucionan las estructuras faciales masculinas en el proceso de envejecimiento y no sólo los principales rasgos que aportan masculinidad al rostro. Con el paso de los años, en el hombre se produce un efecto de ensanchamiento del rostro y se reduce el volumen de los compartimentos grasos profundos. El rostro masculino, a pesar de poseer más músculo facial, más densidad de colágeno y menos grasa que el rostro femenino, también es vulnerable de que aparezcan arrugas como patas de gallo o surco nasogeniano. El médico también debe eliminar aquellos rasgos que si se definen no aportan mayor percepción de masculinidad, como por ejemplo los labios carnosos, más asociados a la estética femenina que a la masculina.

  1. Conocimiento de la respuesta a cada tratamiento

En Medicina Estética Facial, existen multitud de técnicas y productos para relleno infiltrables para resaltar la masculinización facial. Sin embargo, el profesional debe conocer la respuesta de cada producto y el resultado que se pretende conseguir con cada técnica. Por ejemplo, para proyectar alguna zona del rostro masculino, se deben elegir productos con elevado grado de elasticidad, ya que la piel del hombre es más gruesa que la de las mujeres y una piel gruesa, puede deformar el producto infiltrado.

  1. Personalización absoluta

Como siempre, los tratamientos deben adaptarse a las características y necesidades de cada paciente, por lo que el médico debe realizar un estudio facial personalizado teniendo en cuenta factores dinámicos como por ejemplo la manera de sonreír o incluso hablar.

¿Qué tratamientos se realizan para resaltar la masculinización facial?

Teniendo en cuenta lo señalado anteriormente, en el tratamiento de la masculinización facial, se debe insistir en ciertos aspectos como:

  • Definición mandibular

Un ángulo mandibular bien estructurado y bien definido está asociado a una gran belleza en el rostro del hombre, es decir, potencia la masculinización facial. El contorno mandibular se realza generalmente con materiales de relleno como el ácido hialurónico o la hidroxiapatita cálcica (Radiesse). Los puntos donde debe realizarse la aplicación suelen ser la zona de la mandíbula más próxima a las orejas y la zona superior de la mandíbula.

  • Aumento del mentón

Otra forma de promover la masculinización facial, es mediante la aplicación de ácido hialurónico o Radiesse en el área del mentón. Si un paciente varón tiene una baja proyección en el mentón, el rostro tiene un aspecto más femenino. Los rellenos faciales en mentón, son una espectacular solución temporal para los hombres que no quieren someterse a un procedimiento quirúrgico de mentoplastia.

  • Rinomodelación

Con la rinoplastia sin cirugía o rinomodelación, no se puede reducir el tamaño de la nariz, pero se puede conseguir un buen efecto lifting y enmascarar irregularidades en la nariz. Normalmente en la nariz lo que se persigue es conseguir suavizar los contornos o eliminar una curvatura muy pronunciada.

  • Aumento de labios

Aunque como ya hemos dicho, en el caso de la masculinización facial no se persigue que el varón tenga unos labios carnosos, con los rellenos de ácido hialurónico si se puede conseguir simetría en los mismos. Digamos que a lo que va encaminado el tratamiento de aumento de labios en el caso de la masculinización facial es a corregir las diferencias de la parte superior y/o inferior de la boca. Dependiendo del material empleado se pueden conseguir resultados perdurables en el tiempo hasta 12 meses, siendo necesaria su reaplicación pasado el tiempo indicado o cuando se observe la absorción completa del producto de relleno.

 

Centro Dermatológico Estético, ofrece también a los hombres la posibilidad de  mejorar su aspecto y su estética facial sin necesidad de pasar por el quirófano. Lo más importante de todo, realizamos tratamientos personalizados y acordes a la estética y necesidades de cada paciente, porque todos somos diferentes y en CDE sabemos marcar las diferencias.

La Dra. Garrigós es la encargada de realizar estos tratamientos en la unidad de Medicina Estética Facial de CDE

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