acne con el tiempo

¿Cómo influyen los cambios de estación en el acné?

 

¿Qué es el acné?

Es una afección cutánea que puede afectar hasta un 80% de adolescentes, pero puede afectar también a otros grupos de población, dándose también en adultos, niños de pecho e incluso mujeres embarazadas. Se caracteriza por la aparición de granos y otras lesiones profundas como espinillas, quistes, nódulos, puntos negros, etc. La localización habitual de aparición suele ser la cara, cuello, escote, espalda, hombros y antebrazos.

¿Cuáles son las causas de aparición del acné?

Normalmente, durante la pubertad, el aumento hormonal produce una sobreproducción de sebo que obstruye los poros de la piel. Cualquier cambio hormonal, puede ser causa de aparición de acné, por lo que las fluctuaciones hormonales que se producen en la mujer antes de la menstruación pueden favorecer la aparición de acné. Existen otras causas múltiples que pueden hacer que aparezca el acné, como la toma de algunos medicamentos, algunos productos cosméticos, o el aumento de la temperatura en algunas estaciones del año (en verano más frecuentemente).

¿Qué síntomas presenta el acné?

  • Poros abiertos o puntos negros.
  • Poros cerrados o granitos blancos
  • Pápulas o granos rojos (con elevada sensibilidad al tacto)
  • Pústulas o lesiones que contienen pus.
  • Nódulos
  • Quistes

¿A quién afecta el acné?

El acné afecta mayoritariamente a los adolescentes (un 80% aproximadamente lo padecen), en mayor proporción en pacientes varones, pero puede afectar a cualquier grupo de edad, aunque sea en menor proporción, dándose entonces el denominado acné de adulto. En mujeres embarazadas puede darse acné principalmente por las fluctuaciones hormonales que se dan durante la gestación y en algunos casos también a bebés recién nacidos, a los que les aparece acné por la impregnación de hormonas maternas y suele durar poco tiempo, entre 4 y 10 semanas.

¿Qué factores de riesgo favorecen la aparición de acné?

Existe un factor hereditario y hormonal básicamente, pero existen otros factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo de aparición de acné. Estos pueden ser:

  • La utilización de ropa demasiado ajustada puede hacer que la piel se friccione y no transpire como es debido.
  • La utilización de ciertos productos cosméticos (comedogénicos y excesivamente grasos)
  • El estrés
  • El sol, que puede secar la piel pero aumentar la secreción de sebo, por lo que puede reaparecer de nuevo tras finalizar el verano.

¿Influyen los cambios estacionales en la aparición del acné?

Como ya hemos visto, las causas de aparición de acné son muy diversas y pueden verse intensificadas por algunos cambios estacionales. La estación que más empeora el acné, en contra de lo que se creía hasta hace bien poco, es el verano. Normalmente, cuando el acné está ligado al calor, la causa más frecuente es la suma de factores como playa+uso de protectores solares+ oclusión de poros por cremas muy densas, etc. El verano para el acné es una especie de círculo vicioso en el que intervienen el calor (y la sudoración asociada que obstruye los poros), la exposición solar y el uso indiscutible de protectores solares que pueden resultar oclusivos para nuestra piel si no se usan los indicados y de la forma adecuada. En verano, puede producirse una inflamación de las glándulas sudoríparas que están debajo de la piel. Ello se debe a la retención del sudor y por consiguiente, aparecen múltiples granitos que producen picor y con localización en espalda, pecho, cuello. El uso de fotoprotector no es discutible, es decir, en el clima en el que vivimos debemos emplearlo durante todo el año para prevenir lesiones cutáneas posteriores, pero para evitar que su uso favorezca la aparición de acné, debemos emplear cosméticos y fotoprotectores fluidos y ligeros para evitar el empeoramiento del acné.

¿Qué productos son los más adecuados para evitar el acné estacional del verano?

Se deben emplear tanto fotoprotectores, como cremas hidratantes diarias y para después del sol que sea libre de aceites (oil-free). Recientemente, se han realizado estudios en los que se ha comprobado, que se puede prevenir el taponamiento del poro y  la regulación de la queratinización mediante el empleo de cremas de urea o ácido láctico. Se pueden usar también agua termal para calmar y refrescar la piel y así evitar la sudoración. En la limpieza facial, funciona espectacularmente bien el uso de aguas micelares que limpian y tonifican la piel sobre la que se aplica. En caso de irritaciones producidas por el sol, pueden emplearse lociones de calamina.

¿El acné estacional se puede prevenir mediante la alimentación?

La relación entre dieta y acné es un eterno debate no consensuado entre los expertos, pero en realidad existen algunos estudios que han vinculado alimentación y acné. En el caso del empeoramiento del acné por el cambio de estación, la alimentación tiene poca influencia en su génesis y tratamiento. No se recomienda evitar ningún tipo de alimento, pero sí evitar comidas calientes y picantes que aumenten la sudoración y por tanto la secreción sebácea que puede empeorar la oclusión que genera el problema.

¿Es buen momento para comenzar un tratamiento de acné?

Durante el otoño y el invierno, es el momento idóneo para comenzar tratamientos de acné, ya que el empleo de algunos fármacos puede verse afectado por el sol y además durante los meses estivales no se aconseja la realización de ciertos tratamientos como peelings químicos que pueden mejorar el estado de la piel y de las marcas residuales del acné. Independientemente de la estación del año, es importante que el paciente con acné esté concienciado de la importancia de la limpieza de la piel, la toma de tratamientos y el seguimiento adecuado por el profesional especializado en el tema.

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